Publicado el 10 Ago, 2022
El viaje circular
Transitar es desplazarse respetando el camino y, para eso, el primer viaje que debe hacer la humanidad es hacia sí misma. Transitar por el planeta debería ayudar a sanarlo y no a envenenarlo.

Viajar por placer

Viajar para ver, conocer y crecer 

Viajar para sobrevivir

Viajar para crear otra realidad que nos sujete 

Viajar dormidos o despiertos

Viajar por viajar…

 

Los pueblos de la cara afortunada del planeta invocan al viaje como una necesidad vital imprescindible. Los placeres de la vida se han estratificado hasta tal punto que, para muchos, el viaje corona la pirámide de la felicidad.  Las vacaciones se hacen llamar ‘escapada’, una huida de nuestro espacio a otro lugar que nos marque una ruta vital diferente. Mientras una parte del planeta se embarca en éxodos masivos, con la muerte de la mano, buscando una supervivencia digna, los bolsillos llenos del primer mundo compiten por programar el viaje más exótico, lejano e inigualable… ¿Puede soportar el planeta este trasiego descontrolado? ¿Podemos contribuir a viajar de una manera más sostenible? 

Hablemos de tránsitos (del latín transitus: «acción de pasar por una vía pública»). Transitar por el planeta debería ayudar a sanarlo y no a envenenarlo. Transitar es desplazarse respetando el camino y, para eso, el primer viaje que debe hacer la humanidad es hacia sí misma. 

La Organización Mundial del Turismo registró 531 millones de traslados de turistas internacionales en 1995. En 2019 la cifra ascendió a 1466 millones. Tras el parón de los dos años de pandemia, 2022 está despuntando en número de viajeros. ¿Cómo responder a estos desafíos medioambientales? Términos como ecoturismo y turismo sostenible resuenan buscando respuestas a estos dilemas.

Los tránsitos sostenibles existen. Se puede viajar aportando conocimiento, pensamiento y respeto a la comunidad en la que vivimos y a la que viajamos. Reflexionemos más allá de exponer nuestros desplazamientos como simples colecciones de fotos en redes sociales que alimentan el egotismo

Existen formas y procesos que nos ayudan a transitar por el mundo de manera consciente como el Wwoofing (movimiento que conecta voluntarios con productores y granjas ecológicas en un intercambio cultural y de aprendizaje práctico), el trabajo deslocalizado o los viajes conscientes (viajeros que buscan formas sostenibles de conocer otros lugares). 

Desde el Festival de Literatura de viajes PERIPLO te invitamos a reflexionar sobre el concepto de viaje en nuestro siglo. Alzamos la voz a través de la literatura para conocer y profundizar en los tránsitos externos e internos que garanticen la convivencia en y con nuestro planeta. 

 

Nuestro destino de viaje nunca es un lugar,
sino una nueva forma de ver las cosas.
Henry Miller.

 

COMANDO PERIPLO.

Si quieres seguir leyendo:

Fuera de ruta

El artículo de Saray Encinoso relata una aventura de viaje en coche por Serbia, Bosnia y Montenegro, en 2015. Se trata, en el fondo, de una reflexión sobre cómo viajar se ha convertido en una parte importante de la identidad moderna, sumando la conjunción de la presión de compartir viajes perfectos en redes sociales, la búsqueda de experiencias únicas y la importancia de explorar más allá de los destinos turísticos tradicionales.

Vigencia y futuro de una literatura nómada

La literatura de viajes es un género en constante evolución que desafía las predicciones de su desaparición. A lo largo de la historia, ha superado crisis y críticas para mantenerse vibrante y relevante. Los viajeros románticos y la hibridación de géneros son testigos de su continua vitalidad, ofreciendo miradas subjetivas y eclécticas que exploran el mundo de manera única.