La Ranilla es un barrio histórico del siglo XVIII. De origen humilde, en el siglo XX, la expansión urbanística convirtió a La Ranilla en una seña de identidad, símbolo de lo más auténtico, ancestral y esencial de Puerto de la Cruz. Nido de vida social intensa, el barrio siempre fue un lugar de encuentro para los vecinos, donde comentaban y debatían sobre la realidad social del municipio. Como siempre ha sido en Puerto de la Cruz, las noticias, relatos, ideas que traen los autores a Periplo bullen y se difunden desde el corazón de La Ranilla, un espacio nuclear de la ciudad que ha acentuado su personalidad tras las labores de regeneración urbanística que ha experimentado.