Publicado el 14 Sep, 2023
RITUALES. Observar, conocer, respetar
Desde celebraciones afro-cubanas en las Islas Canarias hasta prácticas ancestrales en tierras lejanas, los rituales de viaje nos conectan con la identidad compartida de la humanidad y la importancia de preservar las tradiciones que enriquecen nuestras vidas.

En el mes de febrero, cuando la lengua de los alisios lame con fuerza el Valle de la Orotava, y en el Puerto de la Cruz ruge el mar a ritmo de batucada carnavalera, un viajero puede tropezarse en una calle cualquiera con la celebración del Mataculebra. Una escenificación de un ritual afro-cubano que viajó a Canarias compartiendo maleta con la esperanza y la magua de los emigrantes que regresaron de Cuba. Zambullirse en la historia de esta sinuosa representación teatral colmada de música le permite a este viajero conocer elementos tan propios como la identidad migratoria de nuestro pueblo o el simbolismo universal del ritual originado por los esclavos negros africanos en Cuba; porque detrás de la muerte de la culebra se esconde la muerte del mal, una simbología común a todas las civilizaciones. Los rituales nacen de vivencias y espacios comunes para la humanidad.

Ese elemento universal hace que comprendamos y hagamos propios los innumerables ritos nacidos de un lado a otro del planeta, siendo parte esencial para entender la importancia de la conservación de tradiciones que aporten valores y conocimiento a las sociedades modernas: la mirada a la naturaleza como fuente de vida, la creencia en deidades dadoras de abundancia o de castigos, rituales que forjan las relaciones entre las personas para dar sentido a la existencia…  El arraigo a los elementos físicos o imaginados, dibujados con manos de aire a través del tiempo, despierta la curiosidad de cualquier visitante para entender un lugar y a sus habitantes. 

En la actualidad creamos rituales en los viajes con una mirada externa que poco o nada tienen que ver con la relación del individuo con el entorno. Algunos han ido surgiendo como modas indelebles en el imaginario colectivo, elementos frágiles que convierten los viajes en listas de experiencias obligatorias que hay que cumplir dando cuenta con la fotografía pertinente.

Desde el COMANDO PERIPLO queremos ir siempre más allá de la visita fugaz a los lugares y reflexionamos sobre un concepto de viaje que cuide los bienes materiales e inmateriales que construyen nuestro planeta. Los rituales nos invitan a mirar con ojos curiosos para conocer y respetar los espacios visitados como propios.  

COMANDO PERIPLO

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