El verano de 1994, apenas dos años y medio después del fin de la Unión Soviética, una médica de nombre Sara Gutiérrez y una periodista llamada Eva Orúe, que meses atrás se habían conocido en Moscú, decidieron subirse al Transiberiano para darse una oportunidad como pareja y pulsar la realidad profunda de una Rusia en la que todo se había venido abajo. Treinta años después, recuperan aquel viaje y escriben la historia de una vía férrea cuya construcción se inició en 1891, que cambió un imperio y marcó el destino del mundo. Su libro de viajes En el Transiberanio. Una historia personal del tren que forjó un Imperio (Reino de Cordelia, 2024), que relata su travesía a lo largo de este mítico trayecto, destaca no sólo los paisajes impresionantes, sino también las conexiones personales y los momentos que definieron su relación. Juntas, ofrecen una narrativa rica en emociones y reflexiones sobre la vida y el amor en tiempos de cambio.